La terapia grupal

La terapia en grupo se fundamenta en las interacciones entre personas, favoreciendo de este modo la capacidad para perder el miedo a reconocer los problemas propios, eso sí, siempre desde el anonimato.

La terapia grupal

El objetivo de la terapia grupal

El objeto principal de la terapia grupal es abordar los problemas, ya sean personales o interpersonales en un contexto distinto, frente a otras personas con los valores que ello conlleva.

Los resultados demuestran que este tipo de terapia es muy efectiva en la mayoría de los casos, y ayuda a afrontar los problemas que nos puedan ir surgiendo en nuestra vida cotidiana, actuando sobre las dificultades emocionales que a menudo nos afectan con el fin de poder estimular nuestro desarrollo personal y el de todos los integrantes del grupo.

No obstante, es importante tener en cuenta que una de las labores del terapeuta será conseguir organizar grupos que cuenten con aspectos y problemas emocionales relacionados con el objetivo de que entre ellos se puedan apoyar de la forma más adecuada, buscando tanto que el resto de participantes nos sean de apoyo tanto como nosotros a ellos.

El funcionamiento de la terapia grupal

También cabe destacar que en el momento en el que participamos en la terapia grupal debemos tener muy claro que actuamos dentro del anonimato, es decir, nos veremos las caras pero no es necesario que sepamos nada de la vida del resto de participantes. A partir de ahí tendremos total libertad para compartir nuestros asuntos personales sin miedo a la vergüenza ni al hecho de que nos juzguen.

Por ejemplo, en cada sesión podemos explicarlos aspectos que hayan podido afectarnos durante la última semana o en general desde la última sesión, pero es importante tener en cuenta que se comentarán todos aquellos aspectos que consideramos importantes en nuestra evolución tanto si son positivos como si son negativos.

De esta forma, el resto de participantes podrán darnos su opinión que muchas veces nos gustará y otras no tanto, pero por supuesto, todo bien gestionado por el terapeuta, será sin duda un apoyo mucho más importante del que podemos imaginar en principio.

Uno de los efectos más destacados de la terapia grupal es el hecho de que comenzamos a ser conscientes de que no somos los únicos que tenemos un determinado problema, sino que hay otras personas a nuestro alrededor que también padecen problemas similares a los nuestros, y de esta forma tenemos la sensación de que buscamos la solución no ya desde un punto de vista individual, sino que entre todos vamos a conseguir ir dando los pasos acertados hasta conseguir nuestro objetivo que es dejar atrás todos nuestros problemas.

En esencia, en la terapia grupal el terapeuta actúa como eje, pero ampliamente, los participantes son los que crean entre sí una alianza terapéutica de forma que se apoyan mutuamente creando un entorno muy adecuado para poder hablar con soltura y sentirnos mucho más fuertes.

Sin duda alguna, la terapia grupal es uno de los mejores sistemas para poder superar los obstáculos de nuestro día a día.

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